
Te invito a inventar un sueño. A arrancar los viejos dolores y desterrarlos al olvido.
Te invito a sembrar fantasías y cosechar ilusiones.
Te invito a beber un buen vino para pasar los tragos amargos.
Te invito a cultivar sonrisas para espantar la mala leche.
A llenar de versos las discusiones, a alterar las sílabas de las malas palabras, para que su resultado sólo exprese alegría y buena onda.
A desnudar nuestras almas, porque sólo después de eso, la desnudez de los cuerpos cobra sentido.
Te invito a llenar mi copa con tu luz, para luego, desde su lado convexo, reflejarla hasta el cielo y opacar las estrellas.
A alimentar nuestras carencias, para que, satisfechas, se despidan y se vayan.
Te invito a jugar, como si de pronto volviéramos a ser niños, sin cadenas que nos aten al pasado y con alas que nos lleven por un futuro inventado con casas de chocolate y árboles de dulces.
A que abras tu abrazo para cobijarme cuando mi mundo se desmorone y no quede más que esconderse a esperar que pase el vendaval. Y te ofrezco el mio, para que te refugies, simplemente porque si.
Te invito a sembrar en mi vientre, girasoles amarillos que nos muestren siempre, de qué lado está brillando el sol.
Te invito a recorrer con tus dedos, mis sombras, llenándolas de luz para que dejen de ser los fantasmas que me aterrorizan.
Te invito a que encuentres en mi, las respuestas siempre esquivas, que nunca pudiste encontrar.
En fin, te invito a caminar, tomados de la mano, dibujando ruta cuando no la haya, disfrutando de la suavidad cuando nos toque pavimentado,
y a caminar,
simplemente caminar
juntos
de la mano.



Estoy
Estoy seguro que el qué sienta en su corazón tus palabras habrá recibo un hermoso regalo.
Y espero
Y espero que asi haya sido